domingo, 30 de marzo de 2014

Novedad editorial: Desaire (Diego Colomba) Ediciones en Danza 2014

Nos complace presentarles un adelanto de "Desaire" el nro 111 de nuestra coleccion Kern de Poesía.








Diego Colomba nació en San Nicolás (provincia de Buenos Aires) en 1972 y vive en Rosario desde 1990. Es profesor y licenciado en Letras, y Doctor en Humanidades y Artes, con mención en Literatura. Colaboró con reseñas, notas y entrevistas en el periódico El Eslabón, el diario El ciudadano & su región y en el diario digital Redacción Rosario, en el suplemento "Señales" del diario La Capital, la revista Diario de Poesía y en la sección reseñas de http://www.bazaramericano.com/. Es uno de los responsables de Salón de Lectura, sección de escritores del banco sonoro Sonidos de Rosario y dirige los contenidos de www.letracosmos.com.ar, un sitio de prensa literaria. Seleccionó y prologó Imaginarios Comunes. Obra periodística de Fernando Toloza (Córdoba, Editorial Recovecos, 2009) y publicó Baja tensión (poemas, Editorial Municipal de Rosario, 2011) y Letras de rock argentino (Editorial Académica Española, 2011)





Arte

Al padre de mi madre, quintero.
I.

Se inclinó
sobre la tierra.

Escaldado
por el sol
y una íntima
esperanza:

el latido
de los bulbos
recién plantados.

Sintió cómo
se tejía
silenciosa
la raíz
cómo
se extendía
al amparo
del mundo.

II.

Se recuesta
con la imagen
de los capullos
maduros.

Antes de que cante
el gallo
cosecha los flores.

Sobre la mesa
de porlan
el abuelo hace
el desbrín de la rosa.

III.

Un manchón
de pistilos húmedos
deflagra
sobre un tamiz
de alambre.

Se reduce
bajo el sol
de los días venideros.

Sintetiza
la amarga
belleza
del azafrán.

IV.

Oro rojo.

Un cofre
de chapa y madera
lo atesora
en el galpón.

No se puede
pagar
con justicia
algo que realza
el sabor
de lo que existe.

En el arroz
se prodiga
como amor
amarillo.

Lisergia a la italiana

La inocente piel
de la naranja
destella
en rebanadas
como soles.

Una fina lluvia de sal
sobre el plato
realza el sabor
de la memoria.

La rodaja se disuelve
en mi boca
y libera su acidez.

Estalla
en chisporroteos
fantásticos
fugaces implosiones
de un mundo nuevo.

Es el paraíso.

A sus anchas
mi infancia
hace su música.

Me prodigo en gestos
que alimentarán
la nostalgia
de los días futuros.


Fundación

Tres mujeres
y un perro
deja en pie
el vendaval
de su muerte.

Un nuevo viento
no menos cruel
asola las ruinas
de la casa
barre
los rastros
de su ausencia.

Entre cenizas
últimas
se yergue
el reino
de las mujeres solas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada